La compañía gala no deja de ser notícia por unos u otros motivos. Hace algunos días, uno de sus directivos evidenciaba discrepancias internas al afirmar- casi literalmente - que los multimillonarios beneficios de la empresa eran inversamente proporcionales a la originalidad de sus videojuegos, y que esa dinámica debía cambiar radicalmente. Ayer, se confirmaba que el esperadísimo Far Cry 2 verá la luz, además de en PC, en PS3 y X360. Y hoy, nos hemos despertado con uno de esos anuncios que hacen que toda la magia y la emoción de los videojuegos, se pierdan en detrimento del frío cálculo económico.

Me explico: Ubisoft acaba de confirmar que retrasa la salida de (precisamente) Far Cry 2, Tom Clancy’s EndWar y Brothers In Arms: Hell’s Highway hasta como mínimo mediados de 2008. Lo curioso es que en este caso no se trata de problemas en la programación, conversiones a uno u otro soporte, o retoques gráficos de última hora; más bien al contrario, parece ser que el estadio de desarrollo de estas esperadísimas franquicias es bastante avanzado. La base real del retraso está en que, después de analizar los resultados de ventas del ejercicio 2007-2008, los cuales han sido sencillamente espectaculares (gracias entre otros factores a Assassin’s Creed o Rainbow Six), han preferido incluir los títulos a los que antes aludíamos en el siguiente ejercicio fiscal, simplemente para mejorar e incrementar, si cabe aún más, sus ya de por sí más que seguros opulentos beneficios de cara a sus accionistas.

En resumen, han preferido supeditar la ilusión de millones de gamers a una cuenta de resultados. A pesar de que seguramente el interés por esos títulos apenas se resentirá, no creo que sea la mejor de las políticas comerciales. Así pues, tarjeta amarilla.